Por si no lo han notado esta casa definitivamente tiene algo
especial, de ella han salido varias historias que he compartido con ustedes –me
imagino que habrán muchas más-, sólo me queda seguir recopilándolas.
El protagonista de esta historia remodeló su casa y se vio en la necesidad de alquilar
por dos años, la famosa casa que casualmente estaba frente a la
suya. Lo que no sabían era que durante
este tiempo él y su familia tendrían experiencias muy poco usuales. He aquí una de ellas:
Una noche mientras miraba un programa de televisión junto a
su familia, de reojo vieron una nube blanca que pasó cerca de ellos. Se levantaron para ver mejor y se dieron cuenta que la nube se dirigió por el
corredor, subió las escaleras y desapareció.
No se habían repuesto del susto cuando a los días siguientes
vieron pasar la nube con el mismo recorrido y lo curioso es que lo hacía casi
siempre pasadas las 11:00 p.m.
Pero un día hubo una variación cuando apareció la nube, en
la cocina se oyó un gran ruido producido por varias ollas que cayeron al suelo.
Esta vez corrieron a la cocina y efectivamente encontraron las ollas en
el piso, a mitad de la habitación, fuera del gabinete donde usualmente se
guardan.
Dicen que se llegaron a acostumbrar a verla pasar en las
noches y que ya no sentían tanto miedo, pues sabían que aparecería siempre
después de las 11:00 p.m.
Cuando le comentaron al dueño de la casa sobre estos incidentes,
les dijo que no tuvieran miedo, pues de plano que eran espíritus buenos que
moraban la casa.
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