martes, 23 de julio de 2013

Las maletas.

agskj4e3ehdlkje | via TumblrLas maletas, son artículos útiles que nos sirven para transportar nuestras pertenencias.  Cuántos de nosotros hemos hecho más de una en nuestra vida.  En cuantas aventuras nos han acompañado.
Desde niños hacíamos la maleta para visitar a nuestros abuelos o cuando nos íbamos de vacaciones con nuestra familia, o a la casa de los primos o simplemente al patio de juegos de nuestra casa.
 Todo lo que llevábamos: ropa, juguetes, libros, artículos de limpieza personal, zapatos, etc., permanecían apretujados y muy juntitos hasta llegar a nuestro destino.  Los más excéntricos llevarían su almohada y su oso de peluche, impensable viajar sin ellos.
Nos acompañaron en los momentos importantes de nuestra vida, llevando nuestras ilusiones en el viaje de bodas, la emoción del nacimiento de nuestros hijos, la aventura al viaje que nos hemos ganado, etc.  Si pudieran contarnos lo mareadas que terminan en las bandas de maletas en los aeropuertos, las largas horas de vuelo conversando y cargando o siendo cargadas por  otras maletas.  Los diferentes autos en donde han viajado, las curiosidades que guardan entre los zippers y más aún las que poseen compartimientos secretos.
¿Podríamos decir que existen maletas buenas y malas, bellas y feas, grandes y pequeñas, coloridas y recatadas?  Claro que sí, además han evolucionado.  Cuando era niña nuestras maletas eran diferentes a las actuales.  Eran de cuero y tenían cinchos que servían para asegurar los broches.  No conocíamos mucho los zippers, menos las rueditas y jaladores que las han hecho verse ultramodernas y más solicitadas, pues nos facilitan cargarlas de un lado para otro. Y no se diga de las decoraciones, infantiles, superhéroes, flores y una gama de colores bastante extensa en donde podemos expresar nuestro buen gusto o lo contrario.
Mis maletas han cambiado conforme he ido creciendo, unas se han marchado por el paso del tiempo, mis necesidades han crecido y ya no son funcionales, las he regalado, prestado, sustituido por otra más bonita o simplemente se han llenado de polvo por la falta de uso.
En nuestro último viaje llevamos a nuestra maleta al museo y no porque la consideráramos miembro de la familia, ni porque necesitara un poco de cultura general, sino porque el avión nos dejó y para aprovechar el tiempo que íbamos a esperar, visitamos el museo que no podíamos dejar de ver.  Así que no muy acostumbrados a estos modismos entramos con incertidumbre al museo y dejamos nuestra pequeña maleta familiar en el lugar indicado, cruzando los dedos para que no fueran a rechazarla y afortunadamente así fue.  La maleta se quedo con otras de su especie y me imagino que fue muy grato encontrar a otras  igual que ella.

Siempre cuídenlas y trátenlas bien, porque una maleta dice mucho de su dueño.

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